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Los Componentes Para Una Liturgia

Toda liturgia que se digne de verdadera y ÚTIL no puede dejar de tener entre sus componentes simbólicos e iniciáticos, los cuatro elementos de la naturaleza, a saber


Toda liturgia que se digne de verdadera y ÚTIL no puede dejar de tener entre sus componentes simbólicos  e iniciáticos, los cuatro elementos de la naturaleza, a saber:

El aceite,  el  vino,  el trigo y la sal,  todos ellos son símbolos,  pero vale la pena aclarar que cuando el símbolo es correcto, produce los efectos deseados.

 

El ‘aceite’   ha sido siempre símbolo del fuego que sube,  es el jugo ígneo de la planta que se halla pronta a desarrollar en la semilla, planta que se encuentra en estado potencial.

El aceite representa el fuego reproductor, pacificador, curador.  Cuando se lo usa como curador se lo llama bálsamo y para que sea efectivo debe haber sido consagrado de acuerdo a los rituales correspondientes por aquellos que,  por lo menos,  han  dedicado parte de SU propio aceite viviente al objetivo de curar. 

Si esto es así el aceite se impregna y  se vuelve sumamente virtuoso.

 

El ‘vino’  es otro de los elementos imprescindibles,  es algo que el hombre debe fabricar,  ya que no es un elemento natural y es uno de los  “alimentos nuevos” - representa la  fermentación” del jugo de uva que cada adepto o iniciado debe hacer por sí mismo.

Fermentado  significa  que ha adquirido una fuerza nueva por haber muerto y  transformado,  (renacido).

 

El racimo de uvas es representativo del varón, (el higo es representativo de la mujer, por su forma de útero, rojo adentro y la savia parece leche) y es más que claro porque, como las liturgias de la que hablamos son solares, son por lo tanto masculinas y están pensadas para los varones. –Queda para otra oportunidad referirnos a las femeninas,  que lamentablemente quedaron atrás con Venus-Afrodita,  Palas Atenea,  y muchas otras. - Este es un tema que merece un trabajo aparte,  la mujer no posee actualmente  una religión propia y femenina;  en este concepto no entran los sistemas iniciáticos-simbólicos, que no son religiones y  en los que sí la mujer,  no sólo puede acceder con éxito a los mismos niveles que el varón, sino que también son tan necesarias como los hombres.

 

El ‘trigo’  es quizás el símbolo más fácil de entender ya que representa, muerte y resurrección.  ‘Muerte’ como grano en la oscuridad  de la tierra y ‘resurrección’ como planta. –La multiplicación  de un único grano en una multitud de granos, que al pasar por los cuatro elementos  se convierte en alimento. -Muerte en la tierra como  grano,  búsqueda del aire para crecer como planta y nacer a la luz solar;  una vez  molido y hecho harina se mezcla con el  agua y luego se cocina  en el fuego.

 

La   ‘sal’,    Jesús decía “ustedes son la sal de la vida”  -Él  se refería a que la palabra de los discípulos, era palabra de toque, palabra transformadora, palabra sanadora, porque cuando la palabra es verdadera,  lleva en sí misma el efecto buscado. La sal tiene la capacidad de disolver, y  parecería que le dice al hombre “disuelve tu personalidad  y hazte de nuevo”  - Eso si pretende entrar en un nuevo estado de conciencia.

 

Las escrituras  judeo-cristianas  son de una riqueza ilimitada cuando se deja de leer en forma literal.

Por ejemplo,  cuando Jesús  dijo a sus discípulos  Quien come mi carne y bebe mi sangre, en mí  mora y yo en él” - la frase  En mí  mora y yo en él”  alude a alguien que  se ha hecho de nuevo y está dentro de una nueva conciencia.

Todo este conocimiento sobre la utilización conciente, con el saber correcto, no servirá de nada si el aprendiz, adepto o aspirante a un sistema religioso o a un sistema  iniciático,  no cultiva una actitud  hacia la nobleza, la que  impulsa al hombre a las grandes empresas, y no trata de exaltar sus virtudes, dejando que las cosas innobles y bajas que se tienen se vayan sublimando solas,  con el paso del tiempo.

El cambio de conciencia para los que siguen un proceso de este tipo, tiene fases; cada fase es distinta a la anterior.  Esto es algo que se puede apreciar con el paso del tiempo siempre que se mantenga el rumbo, insistentemente.

Actualmente la conciencia del ser humano es en general de tipo objetiva,  es decir,  ver al mundo y su contenido como objetos animados e inanimados, pero a medida que avanza se irá desarrollando en él,  la conciencia imaginativa que mucho más adelante tendrá la humanidad en su totalidad. 

Esta conciencia nueva es de tipo volitiva,  las imágenes son reales y vivientes.

Siempre se ofrece la Puerta,  pero la llave ha de ser hallada por el candidato  y solo lo logran los fieles, leales, constantes y sobre todo dignos, que  perseveran hasta el final.

                                                                                         Febrero  del   2013




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