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La Tradicion Iniciatica

“No es la primera vez que planteamos la peculiar situación que en general vive el ser humano y se encuentra en nuestra civilización actual. Preocupado y ocupado en el concepto materialista crudo del “progreso” en el sentido económico de lograr un bienestar, un “status” o ubicación en el estrato social o aún un ambicioso deseo de poder en cualquiera de sus formas. En esta condición difícilmente pueda encontrar tiempo para una retrospección, un análisis y realizarse un planteo del sentido de la Vida”.

LA TRADICION INICIATICA

Y las Instituciones de Iniciación simbólica

 

Comenzamos este artículo transcribiendo un párrafo de uno anterior publicado en el año 2007: “No es la primera vez que planteamos la peculiar situación que en general vive el ser humano y se encuentra en nuestra civilización actual. Preocupado y ocupado en el concepto materialista crudo del “progreso” en el sentido económico de lograr un bienestar, un “status” o ubicación en el estrato social o aún un ambicioso deseo de poder en cualquiera de sus formas. En esta condición difícilmente pueda encontrar tiempo para una retrospección, un análisis y realizarse un planteo del sentido de la Vida”.

 

Algunos sin embargo sienten el sinsabor amargo de la frustración que representa y comprenden que todo lo que anteriormente expuesto no es más que sombras ilusorias de una realidad incompleta. Buscan respuestas válidas y si tienen inclinaciones religiosas y/o espirituales quizá la hallen en lo que denominamos Instituciones o Escuelas de Iniciación simbólica.

Podemos preguntarnos:  ¿Y cuál es la causa trascendente? Nada más ni nada menos que el desenvolvimiento de lo limitante en que se halla nuestra conciencia, alma o espíritu que se encuentra revestido en una estructura corporal y de nuestra personalidad.

El ser humano necesita capacidad de generar una nueva visión, un sentimiento vivencial de la Unidad Existencial de todos los seres humanos, unidad en él y en el cosmos.

 

El desenvolvimiento de la Conciencia se cumple en el mundo natural, el corriente en que nos movemos, a través del Tiempo y el Espacio.

Ese Principio de Conciencia  que se manifiesta aparentemente inerte en el Reino animal, se vuelve vegetativo en el Reino vegetal e instintivo en el Reino animal y se hace autoconsciente en el Ser humano, estando en desarrollo.

 

La Tradición Iniciática, gestada desde tiempo inmemorial por intermedio de la “Legión de Iniciados” se ha especializado extremadamente en su habilidad, capacidad, experiencia y conocimiento para desarrollar y elaborar sistemas o métodos que puedan ser utilizados por el ser humano común con un máximo de facilidad para que puedan acceder los genuinos candidatos que buscan conectarse. Debemos estar sumamente agradecidos y reconocer el “esfuerzo” de tantos “iniciados” que brindaron el fruto de su realización para esclarecernos.

Tradición viene del latín “tradere” que se traduce como: dar a través, trasmitir, arte o ciencia de la trasmisión, de la comunicación y del paso entre generaciones del saber Ser y el Saber Hacer.

Tradición no significa solamente antigua, sino algo que ha perdurado en el tiempo y en el espacio transmitiendo de una u otra manera de una generación a otra, la “Iniciación” que sintéticamente significa  el logro de “despertar”, un renacimiento que representa haber obtenido una visión nueva, una percepción, otra perspectiva de la Vida y como mencionáramos anteriormente que le permita la vivencia personal de la Unidad Existencial.

 

Cuando nos disponemos a tratar estos temas no podemos dejar de mirar a Oriente, lugar de donde emana la ”Luz” que ilumina al mundo por el trasfondo de desarrollo espiritual que ha hecho a través de los siglos, aunque deba adquirir conformación cultural para nosotros en Occidente,

 

De acuerdo a una antigua Tradición de Oriente se explicaba que el desarrollo  del mundo proviene o mejor dicho ha procedido  a  través de cuatro etapas o edades.

De manera que pese a lo que se cree, la humanidad, en el sentido espiritual no está en la cima de una gloriosa evolución triunfante, sino  por lo contrario en una involución  (o una decadencia) de manera que el momento actual de la civilización estaría en el máximo oscurecimiento de la Conciencia determinado por la Ignorancia (A-vidya, en sánscrito) respecto a su verdadera esencia o naturaleza.

La  Primera Edad es la Edad de oro, llamada en sánscrito “Satyayuga” o “Kritayuga”; la Segunda se denomina “Tretayuga” o Edad de plata, la Tercera recibe el nombre de “Dvaparayuga” o Edad de bronce y por último la Cuarta, la actual es la edad de hierro o negra y  que se conoce como”Kaliyuga”, durante la cual el “Velo de la Ignorancia” oscurece la Conciencia.

Según la Tradición Esotérica mencionada  cada una de estas Edades implicaría una disminución progresiva de la Conciencia, una especie de negación” (en sánscrito “Nisheda”) y le corresponde una particular cultura espiritual.

Así, relataba que en la Edad  de Oro, el Ser humano estaba en contacto directo con la Naturaleza, con la Ley y el Orden, integrado, y oía directamente, sintiendo la Unidad de su Ser y el Cosmos, existiendo lo que llamaba “S’ruti”, lo que se oye.

En la segunda Edad el Ser ya no oye pero recuerda, la Tradición lo llama”Smriti”-

En la tercera Edad ya no recuerda y aparecen como cultura espiritual los mitos y las leyendas (”Puranas”).

Y por último en nuestra actual Edad “Kaliyuga”según enseñan  y marcan las orientales tradiciones, le corresponde una peculiar cultura espiritual occidental siendo “la Iniciación”, la forma Ritual y Ceremonial apropiada de desenvolvimiento y realización para ser empleada.

 

La Tradición Universal Iniciática y Esotérica  es la esencia profunda y constituye el substrato común de todas las genuinas Escuelas Iniciáticas.

Esa Tradición Esotérica se manifiesta en Occidente a través de diversas formas: la Teosofía, la Alquimia, la Cabala, el Rosacrucismo, la Masonería.

En su esencia es “gnóstica”  y puede vislumbrarse por intermedio de dos vías: la primera que puede considerarse entre comillas “procedimiento pasivo” que es la accesis mística (aunque puede  ser producto de un determinado desarrollo) y la segunda, “procedimiento activo”que según los tratadistas se desenvuelve por intermedio de cuatro elementos o “auxiliares” a saber: el Iniciador, el iniciado, las escrituras y el tiempo y propio esfuerzo.

Las “Escrituras” las entendemos como dijimos para nuestra cultura es el Ritual, el ceremonial y los símbolos que por supuesto sus raíces se encuentran en Oriente, en los Tantras hindúes, adaptados a nuestras  peculiares idiosincrasias y condiciones.

 

La doctrina en sí se basa fundamentalmente en dos características que son: el “gnostismo” y el “monismo”.

Al decir que es “gnóstica” implica la afirmación que en el interior del ser humano esta la Verdad de la Unidad existencial y la posibilidad de acceder a ella.

Al decir que es “monista” significa que sólo reconoce una única Realidad, una única Sustancia Universal. Y ello representa una total identidad entre

los términos de Materia y Espíritu, Naturaleza y Conciencia, por ello la materia del mundo Es Conciencia y ésta (la Conciencia) es la Sustancia Universal.

Por lo tanto los fenómenos naturales, ya sean fisicoquímicos y biológicos como los psicomentales, son fenómenos de Conciencia y viceversa.

 

Para expresarnos necesariamente nos vemos obligados a utilizar palabras, pero cuando nos referimos a conceptos abstractos de esta especial “Ciencia del Alma” debemos remitirnos a la Tradición Oriental y por ello es inevitable emplear términos en el idioma sacro hindú: el sánscrito, que no siempre tienen un correlato exacto o preciso en nuestra idioma, pero agradecemos a los “estudiosos” del tema que los han traducido para que podamos aproximarnos a sus conceptos.

 

La Tradición Esotérica afirma que la Ultérrima Realidad del Universo es la Conciencia, que en sánscrito se denomina “Chit”, y que puede considerase representa o designa lo que en Sí es el Principio de Inteligencia que se pone de manifiesto en el mundo como una dualidad de sujeto-objeto de experiencia. Afirma que tanto Mente como materia, objeto y sujeto son necesarios para la percepción y emanan de ese Principio Trascendente de Inteligencia que los tratadistas acordaron denominar Conciencia.

Esta Única y Eterna Sustancia (“Chit”) es ilimitada en los conceptos de Tiempo y Espacio por lo cual NO tiene ni principio ni fin. Es y se manifiesta como realidad, vida, mente, materia, casualidad, continuidad, etc. a través de ciclos de actividad y descanso que han sido comparados como los ciclos de la respiración, correspondiendo a la expiración: la manifestación y a la inspiración: la absorción.

En sánscrito cuando ese Principio  de Inteligencia no está manifestado se denomina “Nirguna Brahman” y es Conciencia pura, mientras que “Saguna Brahman” es cuando se manifiesta (negándose a sí mismo como Unidad, en  sánscrito “Nisheda”) y se presenta como sujeto y objeto (como dualidad)

Cuando la Sustancia Universal, que siempre es Conciencia pura y homogénea, se manifiesta,  se presenta bajo tres formas: Creación,  Conservación y Destrucción (los orientales dicen Brahama, Vishnu y Ruda).

En la manifestación surgen dos nuevos predicables. el Nombre y la Forma produciéndose  en lo que en la Realidad es una Seidad, la ilusión de la heterogeneidad de los seres y conciencias individuales y  limitadas.

 

Volviendo a la característica del “Gnosticismo” recordemos la célebre frase que estaba sobre el frontispicio del Templo de Apolo en Atenas “Conócete a ti mismo y conocerás al Universo”.

 

Esoterismo es un término del idioma griego “e´so´teros” que se traduce como desde adentro, íntimo, interior y unido al sufijo “ismo” es un término genérico usado  para referirse  al conjunto de conocimientos, doctrinas, enseñanzas, prácticas, ritos, técnicas o tradiciones de una corriente filosófica y/o religiosa que son secretos, reservados y trasmitidos a una minoría que son denominados “iniciados”

Por extensión esoterismo es una Doctrina que requiere un grado de “Iniciación” y le abre al aspirante la Puerta de los “Pequeños Misterios”.

Dice la tradición iniciática que en esa Puerta el aspirante se encuentra con el Primero y Segundo Guardián del Umbral y profanamente se han escrito  muchas cosas al respeto.

Como ejemplo en la tetralogía de Richard Wagner, con un tema referido a la leyenda de los Nibelungos, él héroe Siegfreid debe vencer primero al Dragón Pfifuir y luego al enano Albreich que representan respectivamente al Primero y Segundo Guardián del Templo.

El Primer Guardián es un “monstruo”, que en realidad está dentro nuestro, y se lo representa  como un dragón que simboliza nuestra naturaleza inferior que debe ser dominada y vencida; son las tendencias negativas agresivas, críticas, egoístas, separatistas, materialistas, etc. que deben quedar afuera. El segundo Guardián  simbolizado en la tetralogía wagneriana por el enano Albreich que tornándose invisible  golpea a Siegfreid  es un símbolo de los posibles pensamientos que puedan representar un germen casual  de conflictos, dudas o enfrentamientos que impidan el avance en el camino de desarrollo espiritual individual y grupal.




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