Bienvenido 21 de Junio del 2018
Visitas : 887021
Hoy: 353

Artículos

Justicia Social

Hacia un humanismo espiritual Nos vemos moralmente obligados a replantear nuevamente el tema de este artículo. En el mes de Enero mencionamos la cifra de conflictos bélicos que sucedieron en el año 2015 y los que heredamos en el presente año. El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (en inglés IISS) en su informe anual, divulgó la cifra de los seis países de mayor gasto en armamentos del año pasado: EEUU, China, Arabia saudita, Rusia, Reino Unido e India, fueron ¡¡¡995.000 millones de dólares!!!. Los nueve países que le siguieron completando los primeros quince del listado: Francia, Japón, Corea del Sur, Brasil, Australia, Italia, Irak e Israel supera ligeramente el presupuesto de EEUU (597.500 millones de dólares).

JUSTICIA SOCIAL

 

Hacia un humanismo espiritual

 

Nos vemos moralmente obligados a replantear nuevamente el tema de este artículo.

En el mes de Enero mencionamos  la cifra  de conflictos bélicos que sucedieron en el año 2015 y los que heredamos en el presente año.                  

El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (en inglés IISS) en su informe anual, divulgó la cifra de los seis países de mayor gasto en armamentos del año pasado: EEUU, China, Arabia saudita, Rusia, Reino Unido e India,  fueron ¡¡¡995.000 millones de dólares!!!. Los nueve países que le siguieron completando los primeros quince del listado: Francia, Japón, Corea del Sur, Brasil, Australia, Italia, Irak e Israel supera ligeramente el presupuesto de EEUU (597.500 millones de dólares).

 

 ¿Se podrían haber utilizado para un mejor fin?

 

Un poeta y pensador  Ajad Haam en los comienzos del siglo XX con absoluta claridad expresó que: “Las Ideas universales tienen validez en tanto y en cuanto tengan aplicaciones particulares y singulares, de lo contrario serían abstracciones generales”.

 

A esta altura de la civilización occidental, en el siglo XXI, es completamente absurdo contraponer necesidades materiales y necesidades espirituales.

Espiritualidad sin compromiso con la realidad concreta objetiva es mera vanidad, dialéctica intelectual.

Por otra parte materialismo sin contenido humanístico y espiritual no es más que un egoísmo ciego destructivo.

Los resultados son evidentes.

 

Sin entrar en demasiadas profundidades, podemos decir y afirmar con absoluta convicción que la condición humana es una sola. Sus aspiraciones, ansiedades, sueños, dudas, temores y  necesidades básicas son iguales en todos los seres humanos, más allá de las diferencias culturales, organización social, sistemas políticos y económicos, sofisticaciones tecnológicas y  la existencia de los artículos generados en una sociedad de consumo instalada en la cual vivimos.

La necesidad de alimentos (en cantidad y calidad), de vestimenta, de vivienda. La necesidad de afecto constituyendo pareja y luego una familia, su incorporación (dado su característica gregaria) a un sistema social. La necesidad de acceder a una educación, aprendizaje ocupacional, a una atención adecuada a su salud y algunos etc. más son sin duda necesidades coincidentes, comunes y universales.

 

 

Enceguecidos por el dominio de la razón, por la confianza en los adelantos científicos y tecnológicos, supusimos que el Hambre y la mayoría de las enfermedades (incluyendo las “pestes” entre comillas) serían eliminados y las condiciones mínimas de confort o calidad de vida con el avance tecnológico- industrial se extendería a todos los seres humanos.

Fue una ilusión, aunque fuera fundamentada en la Esperanza que sería realidad.

La “revolución verde” con los fertilizantes, herbicidas, las modernas maquinarias agrícolas, el mejoramiento constante de las semillas etc., nos hizo suponer que superaríamos el hambre y la desnutrición.

El probable agotamiento de los recursos naturales no renovables por el mal uso y/o el derroche de los mismos es un problema; la contaminación  ambiental; la desertificación de las áreas cultivables; los riesgos de utilización  de la energía nuclear (no olvidemos los sucesos de Chernovil y de Japón); el calentamiento global; el deshielo progresivo de la zonas polares, etc. son noticias cotidianas. 



























Calentamiento Global


La desnutrición sigue siendo un problema permanente al igual que la mortandad infantil en la India y en vastas regiones de África. Pero no significa que en otros países aún considerados “desarrollados” no sigan existiendo “bolsones de pobreza”.
















Desnutrición















Hambre


Ahora tenemos que incluir la cuestión de los “desplazados”  por razones bélicas o económicas con la inmigración ilegal. 

Estamos frente a un  prototipo de civilización o sociedades donde lo inhumano y la paralización es la regla.

Debemos desconfiar de nosotros mismos si lo peor del ser humano se encuentra objetivizado en la sociedad, a veces aprobado y aceptado. Ha surgido de la vacuna del hombre científico y técnico.

El hombre occidental, y hablamos de él porque debemos desenvolvernos dentro de nuestra propia cultura, es fruto de la Ignorancia, Ignorancia ante la dimensión trascendental y espiritual de la vida y la inmanente pragmática adoptada en un marcado desequilibrio.

El genio evocado desde la profundidad de su propia confusión por este complacido Aprendiz de hechicero que gasta billones en instrumentos para su propia destrucción y cohetes espaciales en su afán de conocimiento para vencer su insignificancia cósmica y que sin embargo no puede  proporcionar lo necesario para comer, albergar y vestir a dos tercios de una humanidad en crecimiento demográfico constante.


















Destrucción


Los intereses se originan en la Ambición de poder, de dominio  y de riqueza del ser humano, ya sea en forma individual o corporativa, de agrupaciones económicas, políticas y aún de países.

Es absurdo negar que los países y sus sociedades están sacudidos por crisis económicas y agitaciones político-sociales, ahora debemos incluir con temor el accionar violento de un terrorismo internacional por un fanatismo religioso.

La desigualdad manifiesta en los niveles de ingresos se ha acentuado.

Es conocida la lista de los hombres más ricos del mundo: Bill Gates (EEUU.fundador de Microsoft): 85.600 millones de dólares. Amancio Ortega (español, dueño de Zara) 74.500 millones, Warren Bufett (inversor EEUU) 70.200 millones, Carlos Slim (mexicano): 62.500millones.

85 ricos equivalen a ¡3.570.000 pobres!.

La hipocresía de los dirigentes políticos en el discurso y en su accionar, los ideólogos, los líderes religiosos, los grupos económicos, no hace otra cosa que estimular y lograr los enfrentamientos entre la gente, la sensación de frustración, la indolencia y también la resignación de ser un mero espectador sufriente de las circunstancias que no puede ni sabe modificar, conformándose en un simple sobrevivir egocéntrico lo mejor posible.


 


Pareciera que estamos viviendo en el quiebre de una etapa de un modelo de sociedad que se eslabona desde la Edad Media a través del Renacimiento y de la Ilustración, la reforma industrial y de la  sociedad técnico- científica.

El enfoque pragmático-materialista y consumista que está imperando en nuestro mundo  está embistiendo la calidad de vida, produciendo daños psíquicos, espirituales, morales y sociales.

Pero es inoperante seguir con la enumeración y descripción de lo que está ocurriendo sin buscar las causas y proponer soluciones.

Es inútil tratar de encontrar soluciones con esquemas conceptuales de los siglos XVIII, IXX y aún XX en este presente siglo XXI.

Repetimos los mismos procedimientos y objetivos para la solución de los mismos  problemas. No hemos podido modificar la problemática.

Nuestro enfoque  desde el humanismo espiritual, es que en lo material la vida continúe dentro del marco de ideales elevados y dentro de parámetros morales con una ética práctica de humanidad solidaria e igualitaria, descartando hipocresías y egoísmos, eliminando todo tipo de violencia, fanatismos, discriminaciones.

Buscando la Libertad en todos los campos, la Igualdad y complementariedad en contraparte de la competencia, la Igualdad social.

Y en lo espiritual brindar a cada ser humano la posibilidad de su autoconocimiento, de realización interior y trascendencia.

Y esto no es una Utopía (en el sentido real del término). Aunque quizá ya lo hemos manifestado en otra oportunidad considero importante clarificar  lo que interpretamos como Utopía e Ilusión.

La Utopía se basa en la enorme energía de la Esperanza, en el poder creador materializante de la imaginación, es una probabilidad posible, depende de nosotros.

En cambio la ilusión se basa en una fantasía, es una posibilidad probable, depende del azar.

La ilusión es una manera de “escapismo” de la realidad justificando la inacción. La Utopía por lo contrario estimula la concreción de un cambio positivo, cambio anhelado y necesario.

El ser humano, sea consciente o no  debe enfrentar la tarea de elaborar una concepción de la vida, de su dignidad, de su trascendencia.

La vida es evolución, movimiento, acción. Y acción es compromiso, y compromiso es responsabilidad (capacidad de responder).

Obrar es  formarse una idea de la Verdad, comprender la esencia del ser humano, su unidad existencial, su integración con sus semejantes. En ello se fundamenta la “Justicia Social”.

El ser humano, su espíritu, alma o conciencia es una posibilidad de desenvolverse, real-izarse. Es un paulatino desarrollo de un largo proceso. Se ajusta indefectiblemente a las Leyes de la naturaleza. El mecanismo evolutivo que permitió la emergencia de la materia viviente desde la materia inerte a través de la vida vegetativa y luego instintiva hasta la materia autoconsciente. Es decir, una marcha permanente hacia el desenvolvimiento (expansión) y Libertad de la Conciencia desde la  no vida (aparente) del reino mineral pasando por el reino vegetal y luego el animal con el predominio del instinto y del reflejo, hasta el progresivo desarrollo de la mente, la razón y de la autoconsciencia en el Hombre.

Veamos el título de este artículo:  Justicia social”.

¿Es un sustantivo adjetivizado? Pareciera que su significado estaría limitado.

¿Será una Justicia reclamada y /o permitida por una sociedad? ¿Se refiere a la sociedad como una entelequia?

¿A una sociedad en particular o para toda la humanidad?

Si tomamos la simple y remanida definición de justicia: “Dar a cada uno lo que le corresponde” y lo hacemos extensivo a toda la sociedad en la cual cada individuo vive y actúa, surgen fácilmente las ideas.

En primer lugar  el individuo y todos los seres humanos tienen el derecho a desarrollarse sana y completamente. Es decir física y mental,  obteniendo un estado de bienestar.

Y eso exige que pueda satisfacer sus requerimientos físico-biológicos, anímicos, mentales, psíquicos y espirituales con todo lo que ello implica y conlleva.

El cambio real que se necesita es el de las Ideas, producto de la reflexión, la libertad de pensamiento y repetimos de la imaginación creativa consciente fundamentada en la intuición.

Son las nuevas Ideas las que pueden poner en marcha las transformaciones, abrir nuevos rumbos y posibilitar el cambio de las estructuras mentales.

Considero importante crear centros de entropía  negativa, organización de la energía humana en la línea de complejidad creciente que la evolución humana nos parece señalar para el individuo y para la humanidad en su conjunto, para el desarrollo de la vida plena y al mismo tiempo la simple pero difícil tarea de lograr una Unidad.

Insistimos en la necesidad de una imaginación creativa. Pues ¿Cómo establecer parámetros entre los cuales se desenvolverán las redefiniciones, reobjetivos y cambios que se propugnan si nuestra capacidad de proyectarlos está limitada a una visión del futuro en función de la razón de nuestros pensamientos actuales?.

Hay tiempos para exponer conocimientos, experiencias y teorías, y otros tiempos para realizar cosas. Ya no podemos ni debemos esperar tiempos alternativos de actividad desdoblada.

El pensamiento creativo es actividad modificadora, constructiva. Conjunción de ideas-pensamiento y acción.

Ahora bien las transformaciones y el cambio gestado por la imaginación creativa no se visualizan en el momento que se produce, inmediatamente (aunque es simultánea la causa-efecto) sino que se advierte cuando se ha comenzado a percibir sus efectos.

El cambio debe producirse en el interior del Hombre. Tomar una dimensión  (o nivel) diferente  de  su Conciencia. Reconocerse en su prójimo. Insertarse en la comunidad. Reflejar su imagen unitaria (de unidad) en el medio en que vive.

Encontrar nuevas vías de comunicación con sus semejantes (sin las modernas herramientas tecnológicas) . Ablandar y demoler el escudo protector de la personalidad egoísta (a veces también egocéntrica) que lo reviste aislándolo. Abrir sus compuertas al sentimiento solidario, al amor, a la caridad, a la equidad.

Comprender que hay un destino para el Hombre y para la especie humana.


Su existencia está dada. Nace, crece, envejece y muere. Pero entre los dos extremos: nacimiento y la conclusión de la etapa física, el ser puede y tiene la posibilidad de un cambio de Conciencia. Es en realidad una promesa (o logro) a realizar.

Es indispensable tomar plena Conciencia del requerimiento ético de una solidaridad sincrónica con nuestros semejantes y diacrónica con las generaciones venideras. 

Somos realistas, atravesamos una peculiar época en que resulta fácil perder rumbos y objetivos trascendentes. En que el caos y la confusión aumentan vertiginosamente. En que la carga de entropía crece a ojos vistas, en que la Fe y la Esperanza ( que debemos unir a la Caridad, al amor fraternal) se debilitan para conformar una ilusión. Lo grave y lamentable es  como si todos, con el beneplácito general, con nuestra Ambición e Ignorancia estuviéramos queriendo acelerar nuestro destino final negativo como especie.

Todos sabemos o por lo menos intuimos  en nuestro interior qué es lo que debe modificarse.

Hay que deponer egoísmos e hipocresías, dejar de lado los mezquinos intereses momentáneos y toda ideología que favorezca las separaciones entre los seres humanos .

Este tipo de civilización que estamos cuestionando deberá desaparecer para dar paso a una nueva civilización y organización social que ya está  surgiendo (pese a  todo) más equitativa, justa, solidaria, humanística, con valores espirituales y éticos generalizados.

No puede haber una Justicia social que no surja de nuestros corazones, de nuestra mente, de nuestro cambio de nivel de Conciencia individual y colectiva.

Para finalizar repetimos, en versión libre las frases del filósofo Hillel.



¿Quién sino Yo?


¿Cuando sino ahora?


¿Si sólo para mí para qué?

















Marzo, 2016






  • Meneame
  • Bitacoras.com
  • del.icio.us
  • Facebook
  • TwitThis
  • Wikio
  • Google
  • Digg
  • Live
  • MisterWong
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • Tumblr
  • Yahoo! Buzz
  • Envia esta noticia por email a tus amigos!

Lumen de Lumine 2018 Todos los Derechos Reservados.
Programación & Diseño Gráfico Daniel Berniger