Bienvenido 16 de Agosto del 2018
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La Iniciacion

No es la primera vez, que en forma reiterada, nos referimos al panorama que en forma general está inmerso el ser humano común, dentro del ámbito cotidiano de nuestra civilización actual

LA INICIACION

LA ÓRDENES ESOTÉRICAS

 

No es la primera vez, que en forma reiterada, nos referimos al panorama que en forma general está inmerso el ser humano común, dentro del ámbito cotidiano de nuestra civilización actual.

El hombre está ocupado y preocupado en la concepción materialista crudo reinante en el sentido económico en busca de un bienestar material, un “status” en su ubicación  dentro del contexto social o aún motivado por un ambicioso deseo de poder en cualquiera de sus manifestaciones.

En esta condición difícilmente encuentre tiempo para un análisis serio, una introspección y realizarse un planteo de su sentido de la vida y de su existir.

 

Al ser humano común le ha costado bastante formar (o forjar) su personalidad a través del tiempo, de sus actividades y vicisitudes. En ella parecería que se esconde (o refugia) su “seguridad”.

En esa personalidad se entretejen en una compleja malla los sentimientos (positivos y negativos), los pensamientos, sus creencias, sus sueños y realizaciones.

Se esfuerza en impedir fisuras, en evitar que puedan destruir sus defensas, su “escudo de protección” (un verdadero amortiguador psicológico) a fin de lograr quedar en un equilibrio psíquico, mental y emocional, el cual pese a todo es inestable.

 

Otros seres humanos, sin embargo, “sienten” el amargo sabor de la frustración, de la injusticia, de la insatisfacción del transcurrir su vida actual, “sienten” que tienen una “valencia libre”, que algo les falta. Busca respuestas, soluciones.

 

Algunos (quizás no tanto como desearíamos) realizan su búsqueda en lo que se denominan “Escuelas iniciáticas” o Instituciones de Iniciación simbólica que responden a una “Orden Esotérica”, que pueda cumplir con sus expectativas.

 

Estas “Escuelas o Instituciones” NO tienen como función la defensa o refugio en el sentido mencionado anteriormente y convertirse a su vez en un “escudo” rígido para evitar compromisos y responsabilidades.

Por lo contrario, aquellos que ingresan en ellas, dado que constituyen mecanismos de desarrollo o desenvolvimiento, en búsqueda de la conquista de una “Libertad de Conciencia” y la posibilidad de instalarla en un nivel distinto, acarrea una mayor sensibilidad ante los acontecimientos. 

 

El desarrollo  espiritual del ser humano consiste en el paso de un estado de conciencia a otro, son etapas que lo conducirán a una percepción distinta de la realidad  objetiva que lo hace vivenciar la existencia de la Unidad Existencial.

 

Según la filosofía iniciática existe un solo Principio, una sola Sustancia, un Principio de Conciencia que es la última realidad de todo, del cual emana el Uno que se transforma en el devenir, en la Dualidad Espíritu-Materia.

En realidad la filosofía iniciática no habla de “evolución de la Conciencia”, pues siendo la Conciencia el Único Principio, la Única Sustancia, no puede evolucionar ya que en sí misma contiene la Perfección, todos los Poderes y es la Única Realidad de todo lo manifestado. Por ello se habla de una modificación  (o nivel) de la percepción  de acuerdo a la relación “sueño” o “alerta” en que esté el individuo.

 

En primer lugar conviene aclarar que las “Órdenes Esotéricas” en verdad no tienen existencia física por su propia naturaleza inmaterial, son en realidad subjetivas. Tienen existencia en otro plano, más sutil que el habitual que conocemos.

Su existencia se evidencia  únicamente por la presencia y acción de aquellos que bajo su inspiración constituyen lo que podríamos denominar los “Círculos externos”. Por ello siendo coherentes, conviene diferenciarlas de las “Escuelas y/o Instituciones iniciáticas”. Aunque es cierto y valedero que el ingreso en las  mismas puede facilitar el estímulo que nace de una comunidad de intereses de asociación de esfuerzos, para compenetrarse en sus Fundamentos y Principios y que puede vivenciar y adentrarse en su secreta, inefable y real existencia.

 

Así, sintética y sencillamente expresado el tema, podemos hacer una enumeración:

 

  1. Las “Órdenes Esotéricas” puramente subjetivas

  2. Los “Círculos externos” de su acción y expresión

  3. Las Instituciones humanas, Escuelas, Instituciones ceremoniales iniciáticas organizadas y constituidas para facilitar el acceso a las primeras

  4. Las organizaciones de todo tipo que mentirosamente se atribuyen lo que no son.

    Podemos comprender y aceptar incluso  que de acuerdo a esta enumeración para el acceso a los Círculos subjetivos que constituyen el primer numeral se puede lograr  mediante el ingreso previo a las filas que conforman el numeral segundo.

    A su vez éste se facilita con la ayuda que pueden y deben brindar las Instituciones a que hace referencia el numeral tercero.

     

    Es de importante trascendencia que, dado los momentos en que se desenvuelven nuestras vidas, como expusimos en los párrafos iniciales, más que uno mismo ingrese en los “Círculos internos” subjetivos, es necesario e interesa ayudar al incremento del potencial, es decir cantidad más calidad, de los que revistan en el numeral segundo y a la vez revitalizar, mejorar y engrandecer las Instituciones que integran el numeral tercero, con el firme objetivo que puedan cumplir con su elevada misión.

     

    De acuerdo a lo manifestado hasta aquí, el genuino buscador debe hallar primero alguna de las Instituciones que integran el rubro enumerado tercero y su incorporación a las mismas se efectúa por intermedio de una “Ceremonia de Iniciación

     

     

    Como ya dijimos el ser humano ha desarrollado su personalidad, organizando (como puede) su cuerpo físico, emocional y mental, pero quien   percibido el sabor de la insatisfacción y que “intuye” que debe haber algo más, se trasforma reiteramos en un “buscador” y siempre que lo haga emitiendo energía positiva hallará el camino.

     

    La “Iniciación” es una Ceremonia ritual, simbólica, vivencial, que da comienzo a un proceso mental espiritual cuyo objetivo esencial es iniciar la modificación en su nivel de Conciencia, sembrando la “semilla” que él mismo debe hacer madurar para que dé sus frutos con el tiempo y su propio esfuerzo.

    La “Iniciación  es un acontecer  que no sucede (o se desarrolla) en el plano material (en el sentido estricto y literal del término)  sino en el plano del Alma, de la Conciencia, generando un impacto estético- emocional-psíquico que conmueve al genuino candidato.

    Es un “renacimiento”

     

    El candidato a la “Iniciación” es el “actor” principal (partícipe) de un “Misterio” por cuyo intermedio,  por una serie de acciones simbólicas (lo que no significa que no sean reales) lo conduce en su jornada desde las tinieblas de la Ignorancia hacia la Luz.

    En la “jerga” iniciática “El Misterio”, “El secreto”, “lo Oculto” y términos similares son  tecnicismos,  aluden a “lo Profundo”, al mundo del Alma, al plano subcortical donde residen las causas psico- espirituales de los hechos y cosas del mundo exterior.

     

    La Ceremonia, lo potencia a través del cumplimiento y concreción de sus etapas a transformarlo en un agente o elemento capaz de intervenir activamente en lugar de estar sujeto (atado, limitado) a los vaivenes de las circunstancias, en un ser activo, influyendo en las Causas que las generan, logrando un aporte positivo en la evolución civilizadora  en pos de una humanidad más tolerante, solidaria, con Libertad e Igualdad para todos los seres humanos sin ningún tipo de diferenciación.

    Un “iniciado” es quien ha aprendido a hablar sólo cuando es necesario, dar estímulo y emplear las palabras con fines constructivos. El mundo que lo rodea lo reconoce como una fuerza transformadora al que auxilia con su ejemplo, su conducta, su ética, con la palabra justa y oportuna.

     

    Se suele hablar de dos tipos de “Iniciación”, la simbólica que se obtiene en una Institución (u Orden) iniciática estructurada o un grupo que ha recibido la “tradición esotérica”. Es una “Iniciación” referenciada dentro de un reducido marco, de disciplina, de práctica constante y que con el auxilio de los sistemas litúrgicos ceremoniales le podrán permitir realizar el segundo tipo que el de la “Iniciación” espiritual, mística y comprender las fuerzas, leyes y energías universales que determinan la posible evolución de la especie humana.

     

    La “Iniciación” no se obtiene por tener más o menos conocimiento sobre la temática, leyendo sobre un determinado ritual y ceremonial

    Reiteramos, la “Iniciación” es una vivencia personal, simbólicamente necesita inexorablemente de un “iniciador”.

     

    La Ceremonia es un sacrificio (un sacro-oficio) destinado a lograr la purificación = perfección del candidato.

    Las Escrituras coinciden en afirmar  que mientras el conocimiento sólo da  la iluminación  del entendimiento, sólo la práctica del Ceremonial produce la perfección y la real-ización.

    Julio, 2016





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