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Los Cuentos De Hadas Parte 1

¿Fantasías, Imaginación, Intuición?

SIMBOLOGÍA

 

 

Estamos en la segunda década del siglo XXI, en el tercer milenio de la era vulgar. Inmersos en un mundo globalizado, con un crecimiento exponencial que pareciera no tener límites en lo científico y en lo tecnológico como ya mencionáramos en otros artículos.

 

Preocupados más por logros materiales, sacudidos por reiteradas crisis, por el avance de fanatismos ideológicos que ya deberían haber sido superados e integrar anécdotas históricas; Ante constantes enfrentamientos bélicos y ante una geopolítica universal compleja; el problema de los inmigrantes, el hambre, la desnutrición, la mortandad infantil, el narcotráfico, la trata de personas, etc. etc.,  pareciera absurdo ocuparnos de un tema aparentemente ingenuo y alejado de ese “Mundo real” y que integraría un “Universo de ilusión y fantasía”.

 

Sin embargo…las Hadas, Duendes, Gnomos, Elfos, Ondinas son seres mágicos que nos dan la Esperanza de que la imaginación infantil que todavía perdura en nuestros corazones pueda transformarse en una “imaginación creativa”, generando un cambio real positivo en la evolución individual y de nuestra civilización.

En esto radica simplemente nuestra intención de ocuparnos del tema.

 

“Una madre le preguntó a Albert Einstein, ¿Qué hacer para que sus hijos fueran más inteligentes? Y Einstein le respondió: “Léales cuentos de Hadas”.

La madre queriendo saber más volvió a preguntarle: ¿Y que debo hacer después de contarles cuentos de hadas? Einstein le dijo: pues léales más cuentos de Hadas. Einstein sabía que los cuentos de  Hadas requerían una mente atenta a los detalles, muy despierta para la resolución de problemas, una mente que bucee en el subconsciente y se nutra de la Sabiduría que trasmite” , Cita de Beatrice Pieper (revista Uaxix, 5/2010).



















Duende





















Hada


Las Hadas, Duendes, Gnomos, Ondinas, Elfos son “seres” cuya función consistiría en proteger y embellecer la naturaleza, y cada cual debe cumplir una función. Poseen “poderes mágicos” que utilizan para ayudar a algunos seres humanos.

Constituyen el “mundo mágico de los elementales”. Por ejemplo las Hadas del aire, los Duendes de la tierra, las Ondinas del agua. Estos “seres” están presentes en muchas  tradiciones culturales.

 

Bajo la aparente inocencia de algunos cuentos populares de Hadas se oculta una simbología que está más allá de la simple narración lineal.

Casi todos  ellos suponen  “pruebas iniciáticas” para el o  la protagonista  que deben superar obstáculos difíciles con el fin de lograr su culminación espiritual.

Todos los Cuentos de Hadas tienen un final feliz,

 

Las distintas pruebas que deben superar el, la o los protagonistas  integrantes del cuento son símbolos profundos del camino iniciático, de ir sorteando obstáculos, amenazas, impedimentos, soportar con dulzura alguna frustración o desaliento, para retomar el camino, logrando una “alquimia espiritual”.

 

“En estos cuentos sencillos, aparentemente inocentes, se esconde la enseñanza esotérica de las religiones, haciéndonos revivir la “edad de oro”, mítica, en que los hombres hablaban y se comunicaban con los animales, con la naturaleza, integrándose, encontrando un auténtico “Paraíso terrenal” en el cual vivir”.-Cita de de T. Hormaechea

Así aparecen los pájaros parlantes, las Hadas, los Duendes, los Gnomos y la aventura trasciende del plano natural al plano supranatural, adquiriendo toda la importancia mística.

 

Todos los personajes centrales de los cuentos tienen un profundo significado esotérico, sus elementos son simbólicos, repletos de intimidades reveladoras y las aventuras que en ellos se relatan responden a antiquísimos rituales iniciáticos.

 

El final feliz es una expresión de  todas las enseñanzas esotéricas que nos dicen que la única felicidad se halla en la superación de los obstáculos materiales enquistados en nuestro más íntimo yo. Es decir, reconstruir en nosotros la Unidad Existencial.

 

Mircea Eliade, ese profundo investigador y conocedor  de los “Mitos” expresó: “Todo ser humano desea experimentar ciertas vivencias de situaciones peligrosas, enfrentar turbulaciones excepcionales, penetrar en otro mundo y se puede experimentar todo esto leyendo u oyendo cuentos de Hadas”. Mejor dicho vivenciándolos.

 

A través del tiempo los conceptos y enseñanzas  de contenido espiritual dentro de la línea de orientación iniciática esotérica adquieren un  lenguaje universal. Ese lenguaje es el Simbolismo y el Simbolismo por intermedio de los cuentos de Hadas nos brinda la oportunidad de ser una herramienta extraordinaria, porque sus enseñanzas permiten que llegue a cualquier ser humano, sin que importe su edad o nivel educativo puesto que desde los niños hasta los ancianos logran captar en el cuento, por lo menos, una enseñanza de tipo moral.

 

Hay una fascinación por lo mágico, por los “Mitos”, por los Cuentos y Leyendas, por los superhéroes de ficción que cautivaron y siguen cautivando a niños y adultos: Superman, el Hombre araña, Flash, Batman, la Mujer Maravilla, etc. que sin tener contenidos esotéricos o simbólicos se basan en la fantasía y en la creencia (o ilusión) mágica de superpoderes.

 

Cuando mencionamos Cuentos de Hadas se debe comprender que no se refiere solamente a la Hadas, aunque suelen aparecer en ellos, sino a las demás “entidades” mencionadas. Gnomos, Duendes y demás “personajes” sutiles que hacen referencia a realidades esotéricas, todos tienen en común la “unión” entre lo que llamamos lo real y lo fantástico, tienen esa condición alegórica y claramente “arquetípicas”.

 

 

 

Para Carl G. Jung “Estas imágenes-fantasías tienen sus análogos cercanos en los tipos mitológicos. Debemos pues suponer que corresponden a ciertos elementos estructurales colectivos de la psiquis humana y como elementos morfológicos heredados”.

 

Los cuentos de Hadas pertenecen al mundo  de “fantasía”, en realidad un mundo imaginativo e intuitivo que no deberíamos dejar que perezca cuando tenemos, en la oportunidad de la noche, en la cabecera de la cama de un niño decir: “Había un vez… o Érase una vez…”, señal que subconscientemente es un tiempo que no es nuestro tiempo, un lugar que no es el nuestro habitual, son sucesos “atemporales” e “inespaciales”.

También se hace referencia a que se trata de algo que puede volver a suceder una y otra vez, en diferentes formas y casos vinculándose con las “Leyes cíclicas, de “Recurrencia” y la “Ley Cósmica del Eterno Retorno”

 

Por supuesto que al enfocar este tema no podemos dejar de mencionar el valiosísimo aporte realizado por los hermanos alemanes Jacob (Hanau 1785-Berlín 1863) y Wilhelm Grimm (Hanau 1786-Berlín 1859) que en la primera mitad del siglo XIX recopilaron en la apartadas regiones de Alemania muchos de los cuentos con que contamos actualmente; eran partícipes y compartieron el criterio del “Romanticismo Alemán” de la época que valoraban especialmente el rescate de añejas tradiciones del pasado, rescatando con la mayor fidelidad y respeto estos cuentos que fueran trasmitidos oralmente de generación en generación. Cuentos publicados con el nombre de “Cuentos para la infancia y el hogar” en 1812 y en 1815 y compilándose en una edición en 1857, entre ellos: La Cenicienta, Caperucita Roja, Blanca Nieves, la Bella Durmiente, Hänsel y Gretel, El sastrecillo  valiente, etc.

Igualmente al escritor danés Hans Christian Andersen (Copenhague, Holanda, 1805-1875) entre cuyos cuentos están: El patito feo, El soldadito de plomo, La sirenita, El ave fénix, El gato con botas, etc.

 

Hay una universalidad de los cuentos de Hadas cuyo contenido temático aparecen indistintas formas en las diversas culturas, que a igual que los “Mitos” demuestran la existencia de un  significado profundo.

Un ejemplo es el de “La Cenicienta”

El siguiente párrafo es tomado de la página de Internet de Amiguito.

“Tuang Ch’eng Shih  a mediados del siglo IX, setecientos años antes de la primera versión escrita occidental en la que se menciona que la predilección por el pié pequeño de la heroína es china. Sheh Hsein obligada a realizar las tareas duras del hogar, posee un pez que cuida amorosamente. La malvada madrastra lo captura y se lo come. Un extraño personaje vestido con ropas burdas le aconseja a la joven que lleve a su cuarto las espinas del pez, que adquieren el carácter de un animal protector que le concede a la niña los deseos, la visten lujosamente y entra en posesión de los zapatos dorados que la conducirán a casarse con el Rey.

La Cenicienta japonesa se llama Meeting Kerming, también es obligada a realizar los más humildes y duros menesteres, mientras que sus hermanas viven en el mayor lujo Ella ruega a Alá que la ayude. El socorro sobrenatural le llega en forma de una cigüeña que realiza las tareas en su lugar y le deja una hoja de cocotero mágica, por intermedio de la cual llega a poseer los vestidos hermosos que le permiten ingresar al Palacio y casarse con el Príncipe.

En la tradición africana Zulú, el nombre de la niña es Untombi Yapanski quien es perseguida por un hermano celoso que quiere matarla. Pide a la tierra que se abra para poder ocultarse. Así sucede y esta Cenicienta se encuentra en un mundo subterráneo donde de la tierra  surgen hermosos vestidos  que le  permiten adornarse y convertirse en la esposa del Rey.

La Cenicienta rusa se llama Vassilissa. Marie Luise Von Franz (discípula de Jung) describe que es obligada también a hacer las duras tareas habituales del cuento. Su madre agonizante le entrega una muñeca que la ayuda. La interpretación psicológica es que el arquetipo de la madre muere pero permanece en la muñeca  mágica que representa la esencia profunda de la figura materna. Gracias a la muñeca teje un tela tan fina que constituye un regalo verdaderamente regio que es ofrecida al Rey quien quiere conocer a la  maravillosa tejedora, quedando cautivado por su belleza la toma como esposa.

La Cenicienta hindú llamada Hanchi, se aleja de su casa porque su belleza hace que hasta su hermano requiera su amor. Cubriéndose con una máscara para ocultar su hermosura entra al servicio del hijo del Rey como sirvienta. El Príncipe descubre a Hanchi bañándose sin la máscara y prendado por su belleza la desposa.”-Hasta aquí la cita

 

En los cuentos existen símbolos universales clásicos como el “Bosque”, el “Espejo” y símbolos numéricos: el 3, 7 y 12 empleados en los sistemas iniciáticos.

En este artículo nos referiremos a los cuentos clásicos más conocidos: Blanca Nieves, La Cenicienta, La Bella Durmiente, Hänsel y Gretel y el Patito Feo.

Comenzaremos por:

 

 

 

 

 

BLANCA NIEVES Y LOS SIETE ENANITOS

 

Recordemos como se  inicia el relato: “Érase una vez una hermosa Reina que cosía sentada junto a una ventana, cuyo marco estaba hecho de madera de ébano.

Era un frío día de invierno y distraída por la belleza de los copos de nieve que caían como plumas blancas, la reina se pinchó un dedo con la aguja y tres gotas de sangre cayeron sobre la nieve.

La Reina contempló el contraste de la sangre roja  sobre la nieve blanca  y el marco negro  de ébano y suspiró.

¡Cómo quisiera tener una niña con la piel blanca, los labios rojos como la sangre y el cabello negro como la madera de ébano!

 

Destacamos el número tres que se repite posteriormente (aunque en la versión cinematográfica de Walt Disney que lo popularizó no lo registra) y los colores similares a la obra alquímica blanco, rojo y negro en el proceso de transmutación: el negro es la muerte (Nigredo), el blanco es la pureza (Albedo) y el rojo (Rubedo) sería la manifestación que a través del Amor se cumple la Gran Obra Alquímica.

 

La madrastra (la madre muere) en el relato de los hermanos Grimm, tiene poderes mágicos de transmutación, por los cuales puede cambiar de apariencia y mostrarse como un anciana; visita por tres veces a Blanca Nieves  con intención de matarla. La primera vendiéndole una cinta para cabello y colocándosela en la garganta la asfixia y es salvada por la llegada de los enanitos. La segunda, también evitada la muerte, es por una peineta envenenada que la anciana visitante coloca en el cabello de la niña. La tercera es efectiva porque le ofrece una manzana envenenada de muy linda apariencia que Blanca Nieves tentada la muerde cayendo víctima de la “Muerte Dormida”. Es colocada en una urna de cristal hasta que el Príncipe con un beso la despierta (la salvación por intermedio del Amor que todo lo vence) y se casan.

 

Desde el punto de vista numérico  es conocido el valor cabalístico y esotérico del número 7: siete son los enanitos, siete las camitas, siete los platitos y siete las cucharitas.

La cama más adecuada para Blanca nieves es la número siete.

Blanca nieves es el cuento de los siete, la cifra del Tiempo.


 










La Reina (ahora la madrastra) es hermosa y bella, pero malvada y egocéntrica porque simboliza la belleza material. (¿Es realmente malvada? ¿O es un instrumento del “destino” para que Blanca Nieves encuentre su realización?).  En cambio Blanca Nieves es más hermosa que ella dado que representa la belleza espiritual.

 

“Los enanitos (¿Duendes o Gnomos?) trabajan en una mina, representan el aspecto de la materia mineral, en siete metales. Cada uno de ellos tiene el carácter del planeta que lo domina; así Alegre es Oro (sol), Dormilón es Plata (Luna), Tintín es Azogue (Mercurio), Cegato es Estaño (Júpiter), Tímido es Cobre (Venus), Gruñón es Hierro (Marte) y Estornudo es Plomo (Saturno) “Cita tomada de Rolando Jesús García: Simbología de Blanca Nieves y los siete enanitos”.

Blanca Nieves es una joven que habita en el Palacio de su padre bajo la tutela de una madrastra que tiene poderes mágicos (como ya mencionamos) y consulta a un “espejo” mágico (esotéricamente es el “ojo” que todo lo ve) y le  pregunta ¿“Quién  es la más bella del reino”? Y el espejo le responde: Tú, eres tan  bella como una estrella, pero existe un ser celestial que es la más bella de toda la Tierra”. El espejo es como la conciencia de la Reina. En ese momento Blanca Nieves tiene siete años.

La Reina la manda matar, pero el encargado de realizarlo no puede ejecutar la orden y la introduce en un “Bosque” y le insta que se introduzca en lo más profundo del mismo. El “Bosque” representa la propia interioridad del alma. Allí es cuando encuentra la casita de los enanitos.

El príncipe (nunca se dice de donde viene) encuentra la caja de cristal y besa a la bella Blanca Nieves y esta “despierta”, es el Principio de Conciencia, del Amor (con mayúscula) que revive y despierta la Conciencia parcializada en la individualidad. El “casamiento” es símbolo del reintegro  a la Unidad Existencial.

 

 


 

EL PATITO FEO












No todos los cuentos de Hadas que circulan habitualmente en realidad tienen un contenido simbólico y esotérico.

Los cuentos en general tienen  un sentido narrativo literal. A  los que nos estamos refiriendo son aquellos que además tienen un contenido simbólico. Los Textos Sagrados, los Mitos, las Leyendas  y estos cuentos de Hadas tienen estos dos aspectos: uno exotérico que es literal y uno interno, esotérico, esencial, simbólico.

A Patito Feo lo podemos considerar que representa al ser humano que tiene un “sentimiento de estar afuera de lugar”. El relato es conocido, no lo relataremos.

En un mundo donde la mayoría se conforma en trabajar, consumir, distraerse y cumplir con lo que el resto de la sociedad considera correcto dentro del rol establecido,  no se hace demasiadas preguntas sobre su origen y su destino. Quien se mantiene “sujeto”, “limitado”, “atado” a los condicionamientos del “debe ser”, cual Patito Feo, que inicialmente quiere ser  un pato igual a los que lo rodean, pero que sintiéndose “diferente” inicia un camino que lo llevará a su verdadero Ser.

Estoy convencido que el genuino buscador de la Verdad, quizás el asiduo lector de esta página,  alguna vez se sintió “Patito Feo”, un ser humano “diferente”, no satisfecho con los sucesos y vaivenes cotidianos de su vida.

Seguramente cual “Patito Feo” del cuento se sintió “alienado”, es decir extraño al medio, y deambuló durante un tiempo en una búsqueda cuyos contornos son difusos, sin saber qué buscar.

Pero en el momento oportuno recibirá ayuda en su camino. En nuestra  búsqueda, nuestra voluntad, nuestras fuerzas anímicas nos sostienen, pero fundamentalmente es la Esperanza la que nos  socorre y nos ayuda  a sobrellevar los obstáculos, los infortunios, las decepciones,

La Esperanza es fundamental en nuestra sociedad actual en la que debemos pasar por distintas pruebas: cambio de trabajo, mudanzas, conflictos familiares, enfermedades, etc.

Jaques Hillman (discípulo de Jung) considera que la narrativa de los cuentos de hadas tradicionales tiende a expandir  la Conciencia.

Imaginar es una actividad creativa que nos ayuda a interpretar la realidad.

Sintiéndonos cual “Patito Feo”, solitarios, transitoriamente debemos aprender y aprehender de cada experiencia y enriquecernos pero sin desviarnos del objetivo, no quedar “atrapados” en lo literal y perder la riqueza simbólica de las experiencias e integrarlas. En un horizonte de significado que es la búsqueda de nuestra esencia.

Referencias: Alquimia Espiritual (Escuela de un nuevo ser), Mecha Carreira: El Patito Feo o la capacidad de no resignarse.

 

 

 







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