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Mitologia Japonesa

Introducción: La Mitología japonesa es un complejo sistema de creencias, su origen está basado en el “Shinto” (la voz de los Dioses), religión politeísta que aparentemente fue introducida en el periodo “Yagoi” (época de la historia de Japón que abarca desde el año 300 AC al 250 DC) por inmigrantes de Corea y Mongolia mezclándose con la religión de los pueblos autónomos y sufriendo influencia de la civilización china.

MITOLOGIA JAPONESA

AMATERASU

 Introducción:                                                                                                     

La  Mitología japonesa es un complejo sistema de creencias,  su origen está basado en el “Shinto” (la voz de los Dioses), religión politeísta que aparentemente fue introducida en el periodo “Yagoi” (época de la historia de Japón que abarca desde el año 300 AC al 250 DC) por inmigrantes de Corea y Mongolia mezclándose con la religión de los pueblos autónomos y sufriendo influencia de la civilización china.

El panteón “Shinto” esta compuesto por una colección de ocho millones de Kami (Dioses).

 
















Una Diosa Japonesa


Los Mitos convencionales se basan en un libro llamado “Kojiki”, literalmente “registro de las cosas antiguas”, editado por Ono Yasumaro, sirviente civil e historiador. Es el libro más antiguo y también en un segundo Nihonshoki y algunos complementarios.















Ono Yasamaro


La Mitología japonesa explica el origen de la familia imperial como descendencia divina, la palabra Emperador: “Tenno” significa “soberano celestial”.

Mito de la Creación:  

En el “Kojiki” , “el relato de la Creación es llamado “El momento del inicio del Cielo y la Tierra”.

En un comienzo el Universo estaba sumido en una especie de “materia batida”, espesa e informe, en silencio. Posteriormente se escucharon “sonidos” que indicaban el movimiento de las partículas.

A través de este movimiento, la luz y las partículas más ligeras se elevaron, las que no tenían la rapidez de la luz no ascendieron. Entonces la luz quedó en la parte superior del Universo y por debajo de ella las partículas formaron las nubes y luego el Cielo, que sería  llamado “Takamagahara” que se traduce como “Llanura de los cielos altos”.

Las partículas que no ascendieron seguía constituyendo una gran masa, enorme, espesa y oscura y se llamaría Tierra.

 

Al formarse “Takamagahara” aparecieron los tres primeros Dioses de esta mitología: 1) “Ame-no-mi-naka-nushi no kami” (Señor del Augusto centro del Cielo), 2) “Taka-mi-musushi-no- kami” (Augustísimo engendrador vital) y 3) ”Kami-musuhi-no Kami”(Augustísimo engendrador o Divinidad de la augusta energía vital).

Luego surgen otros dos Dioses. Estas cinco Deidades se conocen como “Kotoamatsukami” (deidades celestiales independientes) y se formaron de manera espontánea, no tenían sexo definido ni pareja. Luego de surgir se ocultaron.

Una vez sucedido esto, surgen otros dos Dioses, también de forma espontánea sin sexo definido ni pareja, igualmente se ocultaron al nacer.

 

Surgen luego cinco parejas de Dioses. Constituyendo diez Deidades: cinco masculinas y cinco femeninas: a) “U-hiji-ni”: Señor del limo de la Tierra y su pareja Señora del limo de la Tierra b) “Tsunu-guhi”: El que Integra los orígenes y su señora la que Integra la vida c) “O-to-no-ji” ¨El antepasado de la región y su esposa la señora de la gran región d)  “Omo-daru” El perfectamente hermoso y su esposa la venerable, e) “Izanagi” Varón augusto y primer hombre y su esposa “Izanani” mujer augusta o primera mujer.                             Sin tener en cuenta las primeras cinco deidades constituyen “Siete generaciones Divinas” y que reunidos constituyen un conjunto denominado “Kamigonanajo”

Estas cinco parejas no se ocultaron, decidieron reunirse y discutir sobre el destino de la Tierra que aún consistía en una masa, blanda e informe.

Al final decidieron que a la última pareja “Izanagi e Izanani” le encomendarían el augusto mandato: “Arreglad, consolidad esta tierra en movimiento” para lo cual reciben una “Lanza Celestial” llamada “Ama-no-nuboko”.

 

“Izanagi e Izanani” se posaron en un Puente flotante celestial llamado “Ame-o-ukihashi” que une al mundo de arriba con el de abajo.

Sumergieron la Lanza y comenzaron a revolver la masa caótica. Al sacar la Lanza caían gotas de agua salada que se coagulaban y configuraron una isla llamada “Onogoro-shina” que se traduce como “espontáneamente coagulada”.

 














Izanagi e Izanani


Al formarse esta Isla “Izanagi e Izanani” decidieron descender y construir en ella un palacio donde vivir que denominaron “Yashidono”.

Tuvieron dos hijos: “Hiruko”(infante de agua) y “Awashima” (isla de burbujas) pero fueron mal hechos y no se los consideraron Dioses, los colocaron en un bote y lo lanzaron al mar.

Al recibir instrucciones de los Dioses acerca de lo que habían hecho mal procrearon naciendo  el “Ohoyashina” las ocho Islas de la cadena japonesa

“Awaji, Ygo (Shikoku) Ogi, Tsukusi (Kyushu) Iki y Tsusimu”.

En el mito no conocían  las otras dos Islas “Hokkaido y Ryuku”.

Posteriormente crearon seis islas más y muchas Deidades.

Las múltiples deidades (muchas se las conocen con diversos nombres) simbolizan aspectos de la naturaleza.

 

Izanani muere al dar luz al infante “Kagatsuchi” (encarnación del fuego) que al abrazar a su madre la incinera y a “Ho-masubi” (causante del fuego). Izanani es enterrada en el Monte Heba. Izanagi encolerizado mata a Kagatsuchi.

Después continuaremos con el relato al hablar de Amaterasu

 

Las cuatro bestias sagradas:











En la Mitología japonesa se registran cuatro bestias sagradas que guardan los cuatro puntos cardinales.

Animales de origen divino  y que las encontramos en las representaciones chinas de las constelaciones.

Sus funciones dentro de la cultura japonesa son de proteger los cuatro costados de la ciudad de Kyoto.

Estos animales son: “Suzaku, Genbu, Byakko y Seikyu”.

Suzaku” es el Ave Fénix que desde el Sur guarda a la ciudad de Kyoto. Simboliza el Verano y, está representado generalmente de un color magenta brillante y cubierta de llamas.

Genbu” Es el custodio del norte, se representa como una serpiente que se enrolla alrededor de una tortuga, simboliza el elemento Tierra y el Invierno.

Byakkonombre que se traduce como “luz blanca” tiene el aspecto de un gran tigre blanco, el guardián del oeste y reprenda a la estación del Otoño y al elemento Aire. La tradición relata que es capaz de emitir un rugido poderoso que genera tormentas y tempestades.

Seikyu” es  el Gran Dragón (de color azul) que protege a Kyoto desde el este.  Está representando el elemento Agua  y a la Primavera. Como curiosidad hay un Templo edificado dedicado a él (llamado “Kyomizu”) dentro del cual hay una fuente de la que se debe tomar agua a la medianoche para después comenzar las ceremonias nocturnas en su honor.

 

Hachiman:                                                                                                    

Dentro de la Mitología japonesa que estamos considerando “Hachiman”, siendo experto en tiro con arco es el Dios de los guerreros Samurai, no como Dios de la guerra.

Lo destacado es que “Hachiman” no se encuentra su origen en los antiguos textos clásicos japoneses, habiéndose creado el Mito al fallecer el primer Emperador “Ojin”, quien fuera ascendido a Deidad y rebautizado.

Su origen parece ser una fusión entre el Dios sintoísta de la guerra y las creencias budistas procedentes de la China al que se lo conoce como  “Gran Bodhisattva Hachiman, protector de los devotos del “Sutra del Loto”.

 


                                                 











Hachiman


La corriente sintoísta lo considera también como el Dios de Agricultura y protector del Japón, encargado de mantener la paz, la prosperidad y la felicidad de los habitantes.

El animal que lo representa es la paloma que le sirve de mensajero.

 

Durante las batallas se hacían sonar los tradicionales tambores, llamados “ojaiko” creyendo que el espíritu de “Hachiman” habitaba en el sonido surgido de los repiques de los tambores y el del choque de las espadas. Tal es la importancia que se le ha otorgado que existen cerca de 25.000 templos erigidos a su nombre.

 

En algunas regiones de Japón los marineros y pescadores lo veneran  y lo toman como su guía y tutor, rezándole para lograr una jornada fructífera de pesca.

El nombre de “Hachiman” se lo puede traducir como “el Dios de los ocho estandartes” en referencia a los ocho estandartes celestiales que anunciaron y marcaron el nacimiento del Emperador “Ojin”.

 

AMATERASU

 

El desarrollo de esta Leyenda está basado en la letra A del primer tomo de la Enciclopedia Lumen de Lumine. 

“Izanagi”, una vez muerta su esposa “Izanani”, se dirige a un río y decide  bañarse. Al lavarse el ojo  el izquierdo nace “Amaterasu”, al lavarse el derecho nace “Tsukiyomi” y al lavarse la nariz surge “Susanú.”

 

“Amaterasu” es  la Diosa del SOL, “Izanagi” le dio el gobierno de la esfera celeste, a “Tsukiyomi” el dominio de la noche, es el Dios Lunar, y a Susanú” el de los mares.

Los dos hermanos primeros se hicieron cargo de inmediato de su trabajo pero “Susanú” no quiso hacerlo y rompiendo a llorar dijo que quería ir en busca de su madre, al mundo subterráneo, pero primero quería despedirse de su hermana mayor “Amaterasu”.

Al hacerlo armó un gran alboroto y “Amaterasu” creyendo que su esfera era atacada se dispuso a defenderla. “Susanú” proclamó su buena disposición a lo cual “Amaterasu  pidió prueba de ello.

Muy curiosa fue la prueba ofrecida por “Susanú”: le propuso que  uno y otro tuvieran hijos, y si los suyos (“Susanú”) eran varones `probaría sin duda su buen disposición.  

Amaterasu” rompió el sable de su hermano y masticándolo lo hizo pedazos que al exhalarlo en forma de neblina se plasmó como tres Diosas.

“Susanú” entonces le pide a “Amaterasu” las joyas que llevaba y mascándolas y ser exhaladas como neblina se produjeron cinco Dioses, que “Amaterasu” reconoció como varones por haber sido engendrados por sus joyas. Todos estos hijos fueron venerados como príncipes.

El mayor fue considerado como el fundador de los Emperadores  y los otros como de los antepasados   de las familias nobles.

 

“Susanú” no sabía expresarse sino de una manera muy ruidosa y poco gentil,  festejó su paternidad destruyendo los arrozales de “Amaterasu”, cegando las acequias y ensuciando el Templo que estaba preparado para la fiesta de las cosechas. “Amaterasu” perdona a su hermano.

Pero en otra ocasión en que la Diosa del Sol se encontraba tejiendo las ropas de los Dioses, “Susanú” abrió el techo del Templo y arrojó el cuerpo de un caballo blanco y negro desollado. El alboroto fue muy grande y “Amaterasu” huyó escondiéndose en una caverna cerrando su entrada con una gran roca. Como resultado el mundo quedo en tinieblas.

 

Los Dioses se preocuparon dado que las entidades maléficas aprovechaban la oscuridad.

Ocho millones fueron a consultar a “Okamoikane” (Dios de la Sabiduría y de la Inteligencia”) conocido como “El Dios que acumula los pensamientos”. “Okamoikane“luego de meditar les indicó que reúnan gallos (que son las aves que llaman al Sol a levantarse). Frente a la caverna donde se ocultaba “Amaterasu” había un árbol sakiki e indicó también que lo adornasen con bellísimos collares y un gran espejo.

Habiéndose realizado esto  se convocó a la Diosa Ama-no-Uzume, la danzarina celeste que adornada con flores y cubierta con hojas de bambú se sube a una vasija invertida colocada delante de la caverna y comenzó a bailar con brioso ritmo. A medida que  “Ama-no-Uzume” se inflamaba con creciente frenesí se iba quitando sus ropas hasta quedar completamente desnuda ante los ocho millones de Dioses presentes que la contemplaban y cuyas exclamaciones y risas hacía un tremendo ruido al que se les sumaba el canto de los gallos.

Al oír esto “Amaterasu” se acercó a la entrada de la caverna y preguntó qué pasaba y Ama-No-Uzume contestó que tanto los Dioses como los gallos alborotaban con alegría porque tenían a una Diosa superior a “Amaterasu”.

 

La Diosa del Sol se asomó y se vio reflejada en el espejo colgado en el árbol sakiki y vio que efectivamente había una Divinidad imponentemente bella. Se asomó un poco para visualizarla mejor y esto fue aprovechado por el Dios de la Fuerza que estaba al lado de la entrada y tomándola de una mano la obligó a salir del todo mientras los demás Dioses ataban una cuerda a la entrada de la caverna para impedir su ingreso a la misma y que “Amaterasu” pudiese volver a su escondite.

 Y el mundo volvió a estar iluminado por el Sol.

Como “Susanú” era el causante de todo fue castigado y expulsado del cielo.

Hasta aquí la leyenda.

 

Ya en varios artículos hemos expuesto nuestros conceptos referentes a los Mitos.

La Creación, la Tierra, la Naturaleza y todo su contenido son expresión del Principio de Conciencia que por su propio deseo se auto-manifiesta  en la multiplicidad.

Los Mitos son obras de Arte, como la misma creación. Y en toda obra genuina de Arte  reside el ígneo genio de su ardor y en ese fuego al abrazarlo lleva consigo una parte del artista.

Una vez roto su vínculo con la obra muchas veces observa su degradación o incomprensión y silenciosamente llora por ella.

Quizá es el caso de Izanagi que tratando de purificarse por el baño  le surgen las lágrimas de las cuales  brotan las divinidades que serán las tutelares de la Creación: la Diosa del Sol (“Amaterasu”), el Dios de la Luna y el Dios de los mares.

 

Simbólicamente podemos interpretar que estas divinidades representan la Religión (“Amaterasu”), la Imaginación y la “Magia” (“Tsukiyomi” Dios de la Luna) y el revoltoso y querellante poder militar y civil.

En la Leyenda éste último en una de las tantas jugarretas sobre la Religión, estando “Amaterasu” abocada a remendar  las ropas de sus hijos (ya que si no se recomponen las galas litúrgicas pronto quedan en andrajos, como ocurre) y habiendo quedado a des-cubierto el techo del Templo es arrojado el cuerpo del caballo desollado interrumpiendo la paz de los trabajos.

 

Por esa causa “Amaterasu”, la Diosa del Sol se “retiró”  a la caverna.

Quedando el mundo en tinieblas las entidades maléficas se soltaron para hacer lo suyo. Confusión discordia, guerras, drogas, delincuencia, violencia, terrorismo, etc.etc.

Surge con fuerza la pregunta ¿Qué hacer?

Según el Mito de la Leyenda que estamos considerando se debe consultar   para que intervenga el  “Dios que acumula los pensamientos” (el Dios de la Sabiduría).

Y él  respondía, reúnan muchos  gallos  que son “las aves que  llaman al Sol”. El gallo es símbolo de Vigilancia, de velar, de despertar.

Y cuando la Religión (de religar, re-unir) se obscurece para que vuelva a salir el Sol no alcanza con un solo gallo que lance su grito. Son necesarios muchos. Y si nosotros humildemente a través de esta página cantamos para un “despertar” y que asome el Sol espiritual nuevamente para iluminar a toda la humanidad es porque   anhelamos que otros se sumen,  y que el ritual de “la danzarina celeste” (“Ama-no-Uzume”) esté en pleno desarrollo arrancándose  uno tras otros sus “velos” a fin que el “auditorio” se entusiasme y que con este antiguo Rito, la “Diosa del  Sol” se asome nuevamente para beneplácito de la humanidad.

 

Nota:  -El Sol fue considerado como un Dios en la mayoría de las mitologías antiguas y en las diversas culturas, dado que el Sol es Luz y lo que hace surgir la vida, es la Conciencia, un Sol espiritual y no simplemente el astro físico. Así en la mitología Egipcia es Ra, en la Hindú es Surya, en la Griega es Helios, en los sumerios Shamash, entre los aztecas Tonatiuh, entre los nórdicos Sól o Sunna y Sunne, entre los mayas Kinichu Ahau, entre los Onas (Argentina) Kran, etc. 

                                       Diciembre, 2016





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