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Perseo Y La Medusa Parte 2

LA MISIÓN DE SERVICIO

La Marcha de Perseo a cumplir su misión

 

Regresemos a lo que le pidiera Polidectes.

Perseo acepta el desafío que representaba traerle la cabeza de la Medusa.  

Perseo tenían pleno conocimiento que la Medusa era tan horrible que el sólo mirarla convertiría en piedra a quien osara mirarla.

Por ello necesita Perseo la ayuda de los Dioses para poder vencerla y cumplir con su misión.

Su padre Zeus le sugiere a los otros Dioses que le presten asistencia y lo auxilien.

 

Hades, el Rey del “inframundo”  le prestó un “Casco”que hacía invisible al portador que se lo colocara. Hermes le provee de unas “Sandalias aladas” y por último Atenea le otorga una “Espada” y un “Escudo” especial sumamente pulido, con mucho brillo que cumpliría la función de un espejo. Le indica que primero debe ir a visitar a las Grayas.

 

En el trayecto mientras iba hacia ellas se encuentra con las “Náyades” quienes  le dan un “Zurrón mágico” (llamado (“kibisis”) para que en él encerrara la cabeza de la Medusa, pues seguiría teniendo sus poderes.

 

Perseo se enfrenta a las Grayas robándole el ojo y de esta forma obligarlas a que le revelen en donde residen sus hermanas, las Gorgonas.

Con el auxilio de las “sandalias voladoras” llega por fin al hogar de las Gorgonas.

Allí sirviéndose del “escudo” cual espejo que reflejaba la imagen en forma indirecta de la Medusa, permitiéndole de esta manera en no convertirse en piedra, y volando con las”sandalias” se ubica detrás de ella y puede así cortarle la cabeza con la “espada” guardándola de inmediato en el “zurrón” protector.

 

Perseo y la cabeza de la Medusa


 

 

 

 

 

 





De la sangre derramada al cortarle la cabeza surgen los dos hijos de la Medusa: “Pegaso” (el caballo alado) y el gigante Crisaor.















Pegaso
















Crisaor


Regresa Perseo y entrega la cabeza de la Medusa a Atenea, quien luego la utilizará como escudo en todas las batallas.

Hasta aquí el relato de la leyenda mitológica de la hazaña de Perseo y la Medusa.

 

Podemos continuar un poco más en la trayectoria de este particular personaje que es Perseo.

Según Ovidio regresando de su aventura se encuentra con el Titán Atlas a quien se presenta como hijo de Zeus. Un Oráculo le había pronosticado a Atlas que le robarían sus manzanas del jardín de las Hespérides y adopta una actitud y postura amenazante para Perseo.  Éste le muestra al gigante la cabeza de la Medusa y lo convierte en piedra pasando a ser así la cadena  montañosa que conocemos con su nombre.

Continúa su viaje hacia el oeste a través de África y llega a Etiopía donde ve a una bella doncella encadenada a una roca frente al mar...

 



















Andrómeda en peligro


Era Andrómeda, hija del Rey Cefeo y Casiopea (ésta había ofendido a los Dioses) que estaba a punto de ser sacrificada a un monstruo marino. Perseo conmovido por la escena y la situación se enamora por la hermosura de Andrómeda, ve aparecer al terrible monstruo y le dice a los desperados padres que salvaría a la doncella si le prometían concedérsela como esposa, cosa que aceptaron e incluso  le darían como dote el reino. Perseo se abalanza sobre el monstruo y con la “espada” que le  había dado, Atenea lo mata (algunos relatan que utilizó la cabeza  de la Medusa).

 

Ya unido a Andrómeda,  con un hijo, después de unos años decide viajar con ellos a Sérifos, llegando a tiempo a poder rescatar a su madre Dánae y a Dictis (hermano del Rey  Polidectes) que habían buscado refugio en el Templo de Atenea para escapar de las insinuaciones y pretensiones de Polidectes.  Éste al ver a Perseo, no creyendo que hubiese regresado por haber cumplido con la hazaña solicitada lo trata con desprecio. Una vez más Perseo  muestra  la cabeza de la Medusa convirtiéndolo en piedra y le devuelve el reinado de Sérifos que le había sido usurpado a Dictis.

 

Continúa su viaje hasta Argos (su ciudad natal) que era el reino de su abuelo Acrisio, quién recordando la predicción del Oráculo huye a  la  ciudad de Larisa en Telsea (o Tesalia).

En esa ciudad, el Rey Tauratamas organizaba en memoria de su padre una serie de juegos (tipo olímpicos) Perseo llega a la ciudad  casi al final de los juegos quedando solamente el lanzamiento de disco y el pugilato. Se anota en el lanzamiento y queda último, lanza un disco, que impulsado por una fuerte ráfaga de viento llega demasiado lejos  superando los límites del campo de juego, llega a la tribuna del público y golpea la cabeza de un anciano matándole. Era Acrisio, su abuelo, cumpliéndose así la fatal predicción del oráculo.

 

Modestamente, intentaremos de manera sintética verter algunas consideraciones  interpretativas de lo que nos puede enseñar esta leyenda mitológica de Perseo

 

La Sabiduría, la manifestación del Principio de Conciencia, puede ser concebida en una mente pura y bella, en el relato representada por Dánae.

Polidectes puede representar simbólicamente  la Ambición (siempre sin límites) y la Hipocresía, cual falsa personalidad intenta poseer sin merecer y simulando estar  interesado en conquistar a Hipodamía, cuando en realidad era a Dánae, una ilusión y fantasía.

La falsa personalidad (Polidectes) siempre exige sacrificios de los demás (donen un caballo) siendo tolerante con sí misma.

 

Perseo (Hijo de Dánae y Zeus) es un iniciado que debe demostrar con hechos concretos el trabajo interior de auto-conocerse que está realizando. Para ello debe necesitar auxilios.

 

El “Casco” que le otorga Hades, que hace invisible a quien se lo coloca simboliza el ejercicio de detener voluntariamente el pensar, es decir aquietar la mente, para poder auto-conocerse, hacer introspección y hacer invisible la personalidad profana.

 

Parte en busca de las Grayas, en la profundidad de una oscura caverna que no es más que índice de la retrospección necesaria, el “ojo” (que todo lo ve) es el ojo de la comprensión de la realidad del ser,  saber que el enfrentamiento directo con la Medusa (su personalidad profana todavía latente) lo paralizaría.

Aprovecha las “sandalias voladoras”, sus logros conseguidos, para con visión indirecta enfrentar y decapitar, sacrificar la personalidad (el sacro-oficio) para poder continuar su camino de iniciado.

El “zurrón mágico”, es el corazón, el Poder de Compasión que como iniciado logra poseer encerrando la Ignorancia, la Ambición y la Hipocresía, tratando de proteger a sus semejantes.  

No somos especialistas en Mitología así que dejamos a los lectores que con su intuición e imaginación creativa continúen elaborando sus propias conclusiones.

Mayo, 2016





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