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La Leyenda De Aaron

Hablar del personaje bíblico Aarón es imposible sin conectarlo con su hermano Moisés y su epopeya a través del desierto saliendo de Egipto hacia la “Tierra Prometida”. Lo que de ninguna manera significa que no haya tenido suficientes méritos propios

LA LEYENDA DE AARON

 

Hablar del personaje bíblico Aarón es imposible sin conectarlo con su hermano Moisés y su epopeya a través del desierto saliendo de Egipto hacia la “Tierra Prometida”. Lo que de ninguna manera significa que no haya tenido suficientes méritos propios.

Comencemos por presentar los personajes: sus padres Amram y Jocabed, del linaje levítico.

 











Amram

 
















Jocabed

 

Padres de Miriam, Moisés y Aarón

 

Aarón fue el primer hijo varón después del nacimiento de su hermana Miriam, siendo tres años mayor que Moisés.

 














Miriam


 









Moisés


 














Aarón

 

Aarón se casa con Eliseba, hija de Aminadab, hermana de Naosán (Éxodo 6-23) con la cual tuvo cuatro hijos: Nadab, Abini, Eleazar y Taimar.

 

 








Aarón y sus hijos con Moisés

 

El nombre de Aarón  en hebreo significa alto, elevado, sublime, excelso.

Aarón aparece en el Antiguo Testamento cuando Moisés debe enfrentarse al Faraón de Egipto para lograr la salida hacia la libertad del pueblo judío que estaba esclavizado.

Cuando “Jehová” le encomienda esa misión, Moisés se lamenta vehementemente de carecer de capacidad oratoria, él declara: “soy torpe de boca y de lengua”.

Es entonces que “Adonai” le responde: “¿No tienes a tu hermano Aarón el levita? Él que habla bien, he aquí que ahora sale a tu encuentro y al verle se alegrará tu corazón”.

 

Un comentarista explica que primero presenta al personaje (¿No está Aarón?) como si ya fuera conocido (es su primera aparición en la Biblia) y después lo pone en funciones. Aarón luego cumplirá un papel de importancia creciente en la vida del pueblo; el texto bíblico pone un deliberado interés que su figura no eclipse a la de Moisés.

 

En Éxodo 6, Moisés dice: “He aquí que soy incircunciso de labios ¿Cómo me va a oír el Faraón? Y “Adonai” le respondió a Moisés, considera que te he constituido Elohim para el Faraón y tu hermano Aarón será tu profeta.”

A Aarón se lo representa sosteniendo una “vara florecida”, lo que lo hace fácilmente reconocible en la iconografía de los profetas. Sus atributos además de ella es el pectoral con las doce piedras.

 










Aarón y su vara florecida

 

La vara por sí sola es representación de la Ciencia y el Poder de los Magos-Sacerdotes. La “vara florida” es símbolo de un despertar, de un desarrollo espiritual, de una toma de conciencia diferente.

Aarón más que un profeta, a pesar que con sus consejos influyó y asesoró a Moisés muchas veces durante la marcha por el desierto hacia la “Tierra Prometida”, cumple fundamentalmente el papel del sacerdocio.

En Éxodo 29, 4-7 se narra con detalles y una solemnidad muy particular  este designio: “Mandarás a Aarón  y a sus hijos que se acerquen a la entrada de la Tienda del Encuentro, donde lo bañarás con agua, tomarás su vestiduras y vestirás a Aarón  con la túnica, el manto de efod, el efod y el pectoral, que ceñirás con la cinta del efod. Pondrás la tiara sobre su cabeza y sobre la tiara colocarás la diadema sagrada. Entonces tomarás el óleo de la unción, lo derramarás sobre su cabeza y así lo ungirás”.

 

Aclaración. El “efod” es una de las vestiduras sacerdotales que caía sobre las espaldas, ciñendo las otras investiduras. En Éxodo 28 manda Dios a Moisés que haga las vestiduras del Sumo Sacerdote. “El efod lo harás de oro, de púrpura violeta y escarlata, de carmesí  y lino fino reforzado, todo esto trabajado artísticamente. Llevará aplicadas dos hombreras y así quedará unido por sus extremos. El cinturón para ajustarlo formará una sola pieza con él y será confeccionada de la misma forma: será de oro, de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y de lino fino reforzado. Después tomarás dos piedras de ónice y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel, seis en una piedra y seis en la otra, por orden de nacimiento Te valdrás de artistas apropiados, que lo harán de la misma forma que se graban los sellos. Luego las harás engarzar en oro y las colocarás sobre las hombreras del efod.” (Cita de Wikipedia).

 

Durante la travesía por el desierto Aarón  recoge el “Maná” que desciende de lo alto del Cielo y lo guarda en los vasos del Tabernáculo para que sirva de alimento al pueblo durante el largo peregrinaje por el desierto.

El alimento, simbólicamente es de orden espiritual, que Aarón recoge y guarda cumpliendo su oficio sacerdotal de Ministro del Altísimo.

En el campamento del desierto, tanto Moisés como Aarón y sus hijos, sus tiendas están dirigidas hacia Oriente.

Aarón y sus hijos constituirían una “casta sacerdotal”, la de los “Cohaín”. Ellos eran los responsables y encargados de desarmar el santuario cada vez que el campamento reiniciaba la marcha. Debían “abrir el Arca” y los hijos de Coath lo conducían. (Números 4.15).

Recordemos (ver al artículo de junio del cte. año, sobre el Arca de la Alianza) que en su interior se guardaban posteriormente las Tablas de la Ley, la Vara florida de  Aarón  y un recipiente con “Maná”).

 








Arca de la Alianza



La historia bíblica de la Leyenda de Aarón como poseedor del Arte Sacerdotal es rica en episodios, de los cuales se pueden deducir enseñanzas prácticas:

  1. El oficiante del simbolismo (que es en realidad el Arte Sacerdotal) no debe caer en indignidad de poner su ciencia al servicio de las bajas pasiones del pueblo. Ello se deduce con claridad de la fabricación del becerro de oro.

     









El becerro de oro


  • El arte del simbolismo exige una meticulosidad (precisión) en el cumplimiento de los requisitos rituales. No se puede ni se debe obrar como lo hicieron los hijos de Aarón, Abini y Nadar que ofrecieron incienso no consagrado, por lo cual pagaron con sus vidas.

     











    La muerte de los hijos de Aarón


     

    1. En virtud de su Arte el símbolo es intangible. Cualquier ataque en contra suyo volverá contra el agresor. Enseñanza del castigo infringido a los “rebeldes” Coré, Dalthan y Abirón.

    2. La Ciencia Sacerdotal, poderosa como es, no es suficiente para ser capaz de elevarse a las alturas que son accesibles a los “iniciados-místicos”, reveladores de la Ley como lo fuera Moisés al recibir las Tablas de la Ley.  Moisés, Aarón y setenta ancianos subieron al Monte Sinaí, pero sólo Moisés llegó a la cima, los demás quedaron en medio del camino.

    3. La marca de un verdadero iniciado en el Arte Sacerdotal  es una “vara viviente” (florecida). La aplicación del Arte Ritual produce un crecimiento, un desarrollo, que puede ser intelectual y moral, pero que también puede ser psíquico y vivencial. Un iniciado es alguien que está re-formado. Todos los relatos de las “vestiduras” y el “pectoral” son de contenido simbólico. Cada elemento se presenta con una triple existencia: a) como emblema material, como contenido intelectual y como realidad sutil que es el poder a través del cual el símbolo material se expresa.

    4. El Arte sacerdotal es una “investidura” y no es una realización. El Sacerdote está en la ropa. En la escena de la muerte de Aarón, Moisés tomó los vestidos de Aarón y se los coloca a Eleazar invistiéndolo como su sucesor. La médula del Arte simbólico consiste en hacer   corresponder  punto por punto, la imagen exterior con el acto interior, no se puede ser negligente por fuera y creer ser ordenado por dentro.


     













    Moisés y las Tablas de la Ley

     

    Moisés, Aarón, sus hijos y setenta ancianos subieron al monte Sinaí, pero solo Moisés alcanzó la cumbre, los demás se quedaron por la mitad del camino.

    La diferencia entre una y otra vara es la misma que existe entre la  teoría y la realización. . (Enciclopedia Lumen, primer tomo).


    La muerte de Aarón:

    Según el texto Bíblico Aarón muere el Primero del  Mes de Av en el año 2487.

    Durante la travesía del pueblo de Israel por el desierto una “nube de gloria” lo acompañó hasta llegar al límite de Edon, luego se elevó desviando al pueblo alrededor de la tierra de Edon deteniéndose al llegar al Monte Hor.

    Una vez llegados al Monte “Dios” le anuncia a Moisés la muerte de Aarón. Su alma se unirá a aquellas de otros “tzadikim” (justos) en el “Olam  Habá” (mundo por venir).

    Moisés decide hace un honor público a Aarón  y cuando se dirigían en procesión, según era costumbre, se ubicaba Aarón al derecha, Moisés en el centro y Eleazar a la izquierda pero esta vez hizo que Aarón se colocara en el centro, lo que llamó la atención del pueblo pensando que había recibido algún mensaje o bendición. Al llegar a la “Mishkán” (la Tienda para realizar los oficios) Moisés le dice que “Dios” le dijo que él  no se encargaría de realizarlo.

    Moisés le dice a Aarón ascendamos junto a Eleazar al Monte Hor, mientras los demás deben esperarnos abajo.

    Una vez en la cima del Monte Moisés le comunica que era tiempo de su muerte. Dios le había dicho a Aarón que el ángel de la muerte no tenía poder sobre él.

    El relato continúa diciendo que la “Shejiná” (la Divinidad) descendió y el alma de Aarón fue atraída hacia ella a través de “mitat neshika” (beso divino). Al descender, la multitud, que respetaban, adoraban y honraban a Aarón por su conducta pacificadora reclamaron a Moisés su presencia y al ser comunicada su muerte lo acusaron de ser responsable de ella. La falsa sospecha sobre Moisés implicó un castigo celestial y el pueblo fue atacado por Amalek.

    Moisés oró suplicando ser absuelto de la sospecha de su culpabilidad  de su muerte y el “Todopoderoso” ordenó a los ángeles que mostraran el ataúd de Aarón, el pueblo tuvo la visión del mismo y a Aarón flotando en el aire.

    De esta manera el pueblo aceptó el hecho y durante 30 días estuvieron de duelo.

    En el Monte Hor Moisés procedió a  retirarle las vestimentas a Aarón como “Cohen Gadol” (Sumo Sacerdote) investir con las mismas a Eleazar como su sucesor.

    Anexo: El “Maná” guardado en el Arca es el alimento de los grandes iniciados y místicos, la Ciencia Tradicional, que ha sido recogida y guardada para que pueda servir como alimento hasta que podamos llegar a la “Tierra prometida”, la Jer-u-salen celestial.

    Al ser colocados junto a los  otros elementos dentro del Arca simboliza la alianza entre el Espíritu y la criatura humana.